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Drogas y sexo: una mezcla sorprendente. Guía completa de todas las drogas.

Cada vez es más frecuente oír a la gente hablar de sus experiencias sexuales habiendo probado algún tipo de droga, y no sólo hacemos referencia al alcohol (más extendido y socialmente aceptado), también hablamos de otras drogas como son marihuana, cristal, cocaína, LSD

La creencia más extendida es que el sexo con drogas es alucinante. Pero sus efectos reales van a depender mucho de su concentración, dosis, expectativas, habituación y, sobre todo, de la personalidad de quien las toma. Los efectos de las drogas pueden tener doble cara. Veamos pues algunos de los pros y contras del consumo de drogas en el sexo:

imagen extraída de www.cocainaefectos.com donde podrás encontrar más información sobre esta droga

PROS:
• Tenemos menos vergüenza y rompemos barreras que tenemos al relacionarnos con los demás.
Hablamos más y nos lanzamos más.
Las sensaciones son más intensas.
• Despiertan en nosotros el deseo y ese espíritu aventurero que todos llevamos dentro.
Nos relaja, libera y disminuye nuestras inhibiciones o prejuicios.

CONTRAS:
• Sí, nos lanzamos más pero sin red y sin prever las consecuencias.
• Pueden hacer que no seamos respetuosos con los deseos de la otra persona.
• Puede que nos equivoquemos de persona.
• Podemos llegar más lejos de lo que queríamos.
• Perdemos alguna buena oportunidad si vamos muy puestos (porque nos volvamos muy pesados, y pasen de nosotros).
No es sinónimo de que mejore la respuesta sexual.

Como véis, existe una creencia errónea muy extendida de las drogas aumentan la potencia sexual, aunque como hemos visto y veremos, convendría afirmar lo contrario. Con el tiempo son necesarias dosis más altas para alcanzar placer sexual con el consumo de drogas, lo que puede provocar dependencia.
Si ha habido consumo prolongado sus efectos perdurarán incluso después de haberlas dejado. Acabamos asociando que cada vez que vamos a tener sexo sin consumir éste va a ser poco placentero, va a salir mal, etc. . De tal forma que, después de habituarnos a consumir, en ausencia del efecto, el sexo sigue siendo un problema.

Ahora, abordaremos una a una las drogas más habituales y cómo interfieren en nuestras relaciones sexuales:

1. Al alcohol ya le habíamos dedicado un antiguo post:

El 90,9% de los españoles han probado el alcohol, aunque los hombres consumen un 20% más que las mujeres. La edad media de iniciio de consumo de alcohol son los 16,7 años.
A nivel de rendimiento sexual el alcohol “apaga” tu cerebro y respuesta nerviosa: no controlas los movimientos, reaccionas más tarde, te sientes más desinhibido y descontrolado. Esta desinhibición te hace sentir excitado, pero físicamente no lo estás. Tus sentidos están también lentos, por eso tienes la impresión subjetiva de estar muy excitado aunque exista una menor sensibilidad para alcanzar el orgasmo.
2. Del tabaco también habíamos hablado en otra ocasión.
El 71,7% de los españoles han probado el tabaco (la media de inicio de consumo está en los 16,5 años) y son los hombres quienes fuman hasta 4 veces más que las mujeres.

Algunas personas aseguran sentirse más relajados y sexualmente más seguras cuando fuman. Pero ¿encaja esto con la realidad?

3. Cannabis:

En España, el 27,4% de las personas lo ha probado (la media de edad de inicio es de 18,7 años) y los hombres llegan a consumir el doble que las mujeres. El cannabis consigue relajar, liberar, disminuir las inhibiciones o los prejuicios pero, por el contrario, si que logra intensificar las sensacionesa a nivel corporal.

4. Cocaína:

Solo un 8,8% de los españoles la han probado (la edad media de inicio son los 21 años) y los hombres la consumen 4 veces más que las mujeres. Al inicio de tomarla, a dosis bajas y corto plazo aumenta la potencia sexual, pero para conseguir esos efectos se requiere luego ir aumentando la dosis.

Algunos proponen frotar los genitales con cocaína para aumentar la excitación y/o demorar el orgasmo, aunque es muy poco recomendable, ya que puede adormecer tanto las sensaciones que acabemos por no sentir nada.

5. Éxtasis:

Lo han probado el 3,6% de los españoles, el doble de hombres que mujeres, y la edad de inicio de consumo está en torno a los 20,8 años. El consumo de éxtasis disminuye las inhibiciones y facilita la comunicación pero, en general, provoca alteraciones del deseo sexual.

6. Anfetaminas:

Las han probado el 3,3% de los españoles, iniciando su consumo a los 20 años y los hombres consumen 3 veces más que las mujeres. Adosis bajas las anfetaminas pueden producir interés por el sexo, confianza y relajación.

7. Heroína:

Por suerte ya muy pocos españoles la consumen, solo el 0.6% aunque, como siempre, los hombres la consumen más que las mujeres. Decimos por suerte porque la heroína ocasiona muchos trastornos sexuales. Es la que más afecta negativamente a la función sexual.
8. LSD:

El 2,9% de los españoles lo han probado (en torno a los 20,5 años) y los hombres consumen el doble que las mujeres. El LSD ocasiona muchos trastornos sexuales.

Como ves, no es recomendable utilizar las drogas para acentuar, conseguir o manipular una experiencia sexual, el acontecimiento sexual debiera ser en sí mismo suficientemente estimulante ¿no crees?.

Si quieres aumentar las sensaciones durante un encuentro sexual , antes que intentar una estimulación química intenta técnicas como el tantra o el yoga, o amplia tu repertorio erótico (juguetes sexuales, lubricantes, posturas, caricias…) En Sexperimentando encontrarás consejos saludables de todo tipo para conseguirlo.

 

 Artículo e Investigación de Sara Sánchez

(sexóloga en prácticas de ISEP que ofrece

sus servicios en co-terapia con Nayara Malnero en Asturias

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+info: info@sexperimentando.es)

 

 

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