Seguramente más de una vez has escuchado que todos los habitantes del planeta estamos conectados por un máximo de 6 personas y que, por eso, todos conocemos realmente a todos. No voy a ponerme mística aunque esté casi segura de que esto ocurre así, en este caso os voy a hablar de otro tema muuuucho más apasionante. ¿Alguna vez has escuchado eso de que «cada vez que me acuesto con una persona también me estoy acostando con todos sus -ex«? Pues agárrate a tu silla porque esto ocurre así, sobre todo si no utilizas preservativo.

Pero ¿qué es lo que puede preocuparnos realmente? Cuando nos acostamos con alguien esta persona no solo arrastra todos sus años de presencia en este mundo, también las habilidades amatorias que haya adquirido con otros, los sentimientos buenos y malos que otros hayan dejado a su paso y, por supuesto, restos físicos de aquellos con quienes ha intercambiado fluidos.
Cuando nos acostamos con una persona sin utilizar un método de barrera (es decir, utilizar preservativo) estaremos compartiendo con él todo nuestro abanico de bacterias (algunas buenas y otras no tanto). La situación es que, si esa persona no ha utilizado preservativo con alguna otra pareja anterior, es probable que tú también tengas como regalo las bacterias de aquella pareja pasada.
Es sencillo: si yo me acuesto con «manolito1» hoy y él me transmite la bacteria de la gonorrea, mañana cuando me acueste con «manolito2» es muy probable que yo se la transmita a él. Este caso sería mucho más sencillo de parar porque, tal y como os explico en este vídeo, al tratarse de una bacteria, con un tratamiento antibiótico podríamos eliminarla de nuestras vidas (claro, si te haces un análisis y la detectas) pero con un virus como el papiloma o el VIH sencillamente poco podrías ya hacer.
Por eso, cuando nos detectan una infección de transmisión sexual, lo correcto sería avisar a todas nuestras parejas anteriores para que también ellas se realicen un chequeo. Realmente es muy doloroso descubrir que tu pareja trae consigo un «regalo» de su expareja o, mucho mejor, que te han sido infieles y además vuelven a casa con esta situación.
¿Mi mayor consejo? Salvo que tengas pareja estable y os hayáis hecho ambos una analítica completa de infecciones de transmisión sexual ¡USA CONDÓN!
…y en base a los 6 grados de separación, al número de parejas sexuales que hayas tenido y a tu edad (este último parámetro no acabo de creermelo) te dejo aquí la calculadora creada por una empresa farmacéutica inglesa para averiguar cuantas parejas sexuales indirectas es probable que tengas.