En la #sexpregunta de la semana pasada os pregunté qué era lo más difícil de negociar con vuestros padres durante la adolescencia ¿horarios, ropa, novi@s…?
Alguno de vosotros parecía estar viviendolo ahora mismo en directo y otros respondiáis con una pizca de añoranza. Los resultados fueron más que reveladores, mira:
De las 36 respuestas que obtuvimos, 22 hablaban directamente de la difultad a la hora de negociar los horarios de llegadas y salidas. Es decir, un 61% de los adolestentes tienen problemas a la hora de llegar a acuerdos con sus padres en referencia a los horarios.
El tema de los novios salió a la luz un 14% de las veces y, sorprendentemente, quienes lo mencionaban siempre eran chicas. ¿Los chicos no tienen problemas a la hora de comentar que tienen novia? Este tema también salió a debate en mi facebook.
Después, también se citó la vestimenta y los espacios en el hogar. Por desgracia, un 11% de quienes respondieron decían que, sencillamente, en su hogar resultaba imposible negociar y un 3% comentaban todo lo contrario, que siempre se negociaba llegando a acuerdos beneficiosos para ambas partes.
¿Queréis ver las mejores respuestas?
«Lo mas dificil era negociar…no se negociaba, se hacia lo que ellos decidían (…) ahora soy madre de dos adolescentes y créeme que estoy a años luz de lo que fue en mi época». Me alegra leer eso!
«Pues yo nada de eso negociamos todo así que sin problema, ademas mis amigas y yo volvíamos a la misma hora todas así que no me apetecía quedarme, con lo cual muy bien todo!!» Que suerte!
«Yo soy la menor entonces no tuve casi problemas, a diferencia de mi hermana mayor,que le toco exigir horarios. Gracias a ella a mi me dieron todo sin tener que decir nada». Muchas veces hacéis referencia a los hermanos mayores que «abren camino» o lo difícil que es negociar cuando uno es hijo único. Sin duda, un tema importante!
«Ropa!!! No podia elegirla por mi misma toda era elección de mi madre jajaja» No es broma, cuantas menos decisiones tomamos, a menos nos acostumbramos cuando somos adultos. La ropa no es más que otro ejemplo.
«Los horarios cuando quería salir con mi novio! Por eso decía que iba con mis amigas así hasta me dejaban quedarme» Es verdaderamente triste las mentiras que podemos llegar a inventarnos para conseguir nuestros objetivos. Obviamente, los padres no son tontos y más de una vez las pasan por alto pero, ¿creéis que es conveniente llegar a este extremo (por ambas partes)?
Por suerte, la educación de hoy en día ya no es como antes y la palabra «negociación» puede hacerse realidad.cuando asesoro a padres y/o a adolescentes les enseño a llevar mejor esta tarea que sí, es posible. Además, aprender a defenderse en este regateo no solo te servirá luego en el mercado, sino que mejora la comunicación, la confianza y la intimidad en la familia.
Si eres adolescente, entrena a tus padres en esta habilidad y demuéstrales que merece la pena ser flexibles contigo. Si eres padre, recuerda que menos libertad no siempre es más protección y que más protección no siempre es más seguridad.
Si eres papá, mamá o educador y estás en Sexperimentando imagino que es porque te interesan los temas relacionados con la sexualidad, por eso, no pierdo ocasión de dejarte mi vídeo «cómo hablar con mis hijos sobre sexo«, te encantará:

