Voy a decirte algo que quizá no quieras escuchar, pero es necesario: muchos hombres matan el deseo sexual de sus parejas sin darse cuenta. Y no, no tiene que ver con que ya no le gustes, la realidad es que está más relacionado con dinámicas de la pareja, pequeños comportamientos o comentarios que hacen que el deseo desaparezca.
Sé que este tema preocupa, lo veo a diario en la consulta, por eso quiero invitarte a mi masterclass gratuita sobre bajo deseo y placer, donde explico cómo funciona el deseo y qué podéis hacer para recuperar la intimidad. Puedes asistir solo o invitar a tu pareja, que os vendrá genial!. Puedes apuntarte aquí
Pero mientras tanto, voy a hablarte de los 3 errores más comunes que pueden estar apagando el deseo de tu pareja y qué puedes hacer para empezar a cambiar.
Error nº1: convertir el sexo en una validación emocional
Muchos hombres utilizan el sexo como una forma de sentirse deseados, queridos o seguros en la relación. El problema es cuando se asocia: “Si no quieres sexo conmigo, significa que ya no me deseas.” Para muchas mujeres esto genera presión, y la presión es uno de los mayores enemigos del deseo.
Cuando cualquier gesto de cariño, mimo o acercamiento acaba convirtiéndose en una iniciativa sexual, muchas mujeres empiezan a evitar el contacto. En consulta escucho frases como: “Ya no me siento a su lado en el sofá porque siempre intenta algo”. El resultado es evitar sexo, el contacto… y eso acaba creando distancia emocional.
La solución es sencilla, hay que recuperar el afecto sin expectativas sexuales: abrazos, caricias, besos, momentos juntos que no tengan como objetivo terminar en la cama. Curiosamente, es jesta intimidad la que suele volver a despertar el deseo.
Error nº2: la insistencia pasivo-agresiva
El segundo error es la insistencia constante: «bromitas sexuales» y comentarios como “ya no te gusto” o silencios tensos cuando ella dice que no o peor… enfados porque no accede. Todo esto genera culpa, y la culpa no es para nada erótica.
Cuando el sexo se convierte en un espacio lleno de presión y culpa, el deseo desaparece. Si estáis viviendo esto en casa, lo primero que hay que hacer es hablar del tema con madurez: expresar cómo te sientes, escuchar lo que le ocurre a tu pareja y buscar soluciones juntos. A veces, algo tan sencillo como aprender más sobre cómo funciona el deseo puede cambiarlo todo.
Error nº3: reducir el sexo al rendimiento
Todavía seguimos pensando que las relaciones sexuales son penetración sin parar y orgasmo rápido. Y aquí está el otro gran error, porque la sexualidad femenina suele necesitar algo más: tiempo, conexión emocional y más juego y estimulación.
Si el sexo se convierte en «hacerlo rápido y terminar” lo más probable es que tu pareja no disfrute plenamente. Y cuando no hay disfrute, el deseo tampoco tiene motivos para volver. La sexualidad en pareja funciona cuando ambos disfrutan.
El deseo no se recupera con presión
Estos son solo tres de los muchos errores que veo en consulta cuando una pareja viene por bajo deseo sexual, porque ya no hay intimidad. La buena noticia es que tiene solución y muchas veces con cómo funciona el deseo es suficiente.
Por eso te invito a mi masterclass gratuita sobre bajo deseo y placer, donde explico en profundidad cómo despertar de nuevo la conexión y la intimidad en pareja. Puedes asistir solo o enviarle el enlace a tu pareja para que lo vea contigo. Apúntate ahora y reserva tu plaza gratuita.
Ahora sí… a ver el vídeo.

