Hace tiempo vengo observando cómo nos relacionamos hombres y mujeres, y haciendo la parodia, cada vez veo que la cosa se asemeja más a “hombres mujeres y viceversa” o, como suelo decir, “hombres, mujeres, bíceps y berzas”. Las mujeres estupendas con sus correspondientes escotes y taconazos, esperan entre miradas y movimientos de pelo sensuales a que el macho alfa, con camiseta ajustada marcando bíceps se acerque a decirle algunas de sus frases de “Don Juan” (sospechan que con lo que han oído sobre lo que necesitan las mujeres acabarán consiguiendo ensalzarse con un nuevo trofeo).
No es que tenga nada en contra de los escotes y los tacones, yo también los llevo. Tampoco tengo nada en contra de las camisetas ajustadas y los bíceps, alguno me ha seducido alguna vez. Pero no se trata de eso, se trata de reflexionar acerca de la forma basada cada vez más en lo externo para conseguir en muchas ocasiones algo muy interno. Unos buscaran una relación sexual, pero muy seguramente otros buscaran algo más.
Pero ya no tenemos tiempo de conocer a gente, no tenemos tiempo de tomar cafés, de “currarnos” la forma en la que “conseguir” a esa persona. Hoy nuestro ritmo de vida frenético hace que para alcanzar nuestros objetivos recurramos a Internet o a aplicaciones móviles para buscar la relación deseada.
Para los que buscan pareja más estable existen aplicaciones como “meetic” o “edarling”, pero también existen versiones más distendidas como “adopta un tío”. Y para los que quieren conseguir las cosas de una manera más cómoda, existen cada vez más aplicaciones móviles con geolocalizador que con tan solo conectarnos indican si tienes cerca a alguien dispuesto a pasar un rato divertido. También cabe mencionar una de las más famosas aplicaciones del ligue: el famoso “badoo”.
¿Lo positivo? A golpe de click o de móvil lo podemos conseguir todo de una forma relativamente cómoda y sencilla. Pero cuidado con los perfiles, las fotos y lo que te venden, puede ser que no sea oro todo lo que reluce.
¿Lo negativo? Desde mi punto de vista estamos perdiendo la forma de relacionarnos unos con otros. Al ser todo tan digital perdemos el contacto, el tú a ú, la cercanía del directo.
Y tú, ¿Cómo te relacionas?
Sarah Macho
Psicóloga, sexóloga y terapeuta familiar y de pareja.

