Si eres de esas personas a las que siempre acuden cuando algo va mal, si tus amigos te cuentan sus dramas de pareja, sus dudas sexuales o sus crisis existenciales mientras os tomáis algo… quiero que sepas una cosa: no es casualidad.
Probablemente llevas tiempo siendo “el terapeuta del grupo”, aunque nunca lo hayas elegido conscientemente. Escuchas, entiendes, haces preguntas que ayudan a pensar y, sin darte cuenta, aportas calma. Y eso dice mucho de ti.
Por eso hoy quiero contarte algo, si estás leyendo esto, es muy probable que algo dentro de ti ya te esté dando pistas de que tienes habilidades. Y seguro te has preguntado mas de una vez : ¿y si esto que hago de forma natural pudiera tener un sentido más grande?
Cuando la gente confía en ti, no es por azar
Hay personas que transmiten seguridad sin proponérselo. Que saben escuchar sin interrumpir. Que no juzgan. Que generan ese espacio en el que el otro puede hablar de lo que nunca cuenta.
Y en temas de sexualidad y pareja —que siguen siendo tabú— eso es oro puro. Por eso he pensado en una MASTERCLASS gratuita para explicarte cómo iniciar tu carrera como Coach Sexual y de Parejas. Será el próximo 20 de enero a las 19h y puedes apuntarte desde ya aquí MASTERCLASS
Muchas personas sufren en silencio simplemente porque no tienen con quién hablar. Así que cuando alguien te elige para abrirse, no es porque sí. Es porque percibe algo en ti que quizá tú aún no has terminado de ver.
No es dar consejos, es saber acompañar
Acompañar no es dar soluciones rápidas ni consejos brillantes. A veces es solo estar, escuchar y validar. Y eso ya transforma mucho más de lo que imaginas.
Abrir conversaciones sobre intimidad puede ser tan sencillo como aprovechar una serie, una canción o una situación cotidiana. No hace falta forzar nada. Basta con permitir que el tema exista.
Si además trabajas con personas —en educación, salud, deporte, bienestar o cualquier ámbito humano— integrar estas conversaciones de forma natural puede marcar una diferencia enorme en la vida de quien tienes delante.
Escuchar bien es una habilidad (y se puede entrenar)
Aquí viene lo más importante: saber escuchar sin meter tus propias ideas, creencias o juicios. Porque cuando alguien habla de su vida íntima, lo que necesita no es que le digan qué hacer, sino sentirse comprendido.
La confianza se rompe cuando corregimos. Se fortalece cuando acompañamos.
Por eso, cuando esta habilidad se entrena bien, deja de ser algo improvisado y se convierte en una herramienta potente, ética y transformadora.
Entonces… ¿esta es tu señal?
Si al leer esto te has identificado con lo que te digo, quizá no sea casualidad. Tal vez llevas tiempo haciendo gratis algo que podrías desarrollar de forma mucho más consciente, profesional y alineada contigo.
Si sientes curiosidad, inquietud o ese cosquilleo de “esto me interesa”, te invito a mi MASTERCLASS gratuita donde te daré herramientas prácticas que te serán muy útiles. Apúntate aquí, porque no necesitas experiencia previa, solo ganas de aprender y de acompañar mejor.
A veces la vida te pone señales delante muchas veces… hasta que decides escucharlas. Y ahora sí, te dejo con el vídeo de esta semana.
