Te traigo una mala noticia: tu sexualidad de los 20 no va a volver. Y sé que quizá no era lo que querías escuchar. Pero sigue leyendo que no todo es tan malo…
A los 20 puede que tuvieras erecciones más rápidas, lubricación automática o un deseo que aparecía como un fuego. Pero comparar tu cuerpo de 40 o 50 con el de hace 15 o 20 años no es justo ni tiene demasiado sentido.
Y aquí viene lo interesante: que tu sexualidad cambie no significa que vaya a peor, significa que funciona de otra manera y esto puede ir a mejor.
La sexualidad después de los 40 tiene ventajas
A los 20 quizá tenías muchísimas ganas, pero no necesariamente sabías qué querías. No sabías qué te gustaba, qué ritmo necesitabas, cómo pedirlo o dónde estaban tus límites.
Con los años puedes ganar algo muchísimo más valioso que la velocidad: autoconocimiento sexual.
Saber qué te excita, qué disfrutas, qué no quieres repetir y qué necesitas para sentir placer puede transformar completamente tus relaciones sexuales. Porque la velocidad no es calidad y la cantidad no es satisfacción.
Menos presión, más placer
Otra de las grandes ventajas de madurar sexualmente es que se aprender a soltar la presión por el rendimiento… esa que nos genera tanta ansiedad cuando estamos en un momento íntimo.
A los 20 y 30 muchas personas viven el sexo pensando en durar, conseguir una erección, hacerlo perfecto, ser el mejor amante o no hacer el ridículo. Y, sinceramente, qué agotamiento.
Cuando dejamos de evaluar constantemente lo que está pasando y empezamos a vivirlo, el placer puede cambiar por completo.
Sí, tu cuerpo cambia. ¿Y qué?
Sé que este tema agobia y quiero ser honesta contigo… porque los cambios físicos existen y son inevitables.
La respuesta sexual puede ser más lenta, la lubricación puede necesitar ayuda, la erección puede tardar más y el orgasmo puede sentirse diferente. Pero diferente y peor no son sinónimos.
Quizá necesitas más estimulación, más tiempo, lubricante o ampliar tu repertorio sexual. Pues se hace. Sin dramatizar y, sobre todo, sin convertir cada cambio corporal en un problema.
La herramienta que puede cambiarlo todo: comunicarte
A los 40, 50, 60 o a cualquier edad, hablar de sexo es fundamental. por eso te animo a preguntarte qué te gusta, a decir qué quieres y qué echas de menos. Atreverte a probar algo diferente y hacerlo fuera de la cama, sin presión y sin ponerse a la defensiva…. es de las mejores herramientas que tienes a mano.
Así que quiero dejarte una pregunta: ¿De verdad echas de menos tu sexualidad de los 20… o estás idealizando una etapa que quizá no disfrutabas tanto como recuerdas?
Los 40 no son el final de tu sexualidad, al contrario, son una oportunidad para reinventarla. Y eso también puede ser muy divertido.
Si quieres descubrir las 4 verdades sobre el sexo después de los 40 y aprender a sacarle el máximo partido a esta etapa, tienes que ver el vídeo en mi canal de youtube
